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Entrenamiento · Nutrición · Ciencia

Quién soy

Juanma

Entrenador y asesor nutricional. Convertí mi propio proceso en una forma de trabajar con criterio, sin fórmulas mágicas ni promesas vacías.

Juanma entrenando en el gimnasio

Mi historia

Antes de ser entrenador, fui el primer caso

Como te supondrás, no llegué a este punto de un día para otro, ni tampoco nací con, digamos, la mejor de las genéticas. Vivía con unos abuelos que en su infancia apenas tenían qué comer, y para ellos estar sano era estar «rellenito»: estar rellenito era estar bien alimentado. Tanto, que a los 12 años ya pesaba 80 kg, y no precisamente de músculo.

Pero me percaté de una cosa: no podía seguir por ese camino. Decidido a bajar de peso, hice lo que hace la mayoría cuando se lo propone en serio: comer muy poco y hacer mil horas de cardio. Siempre había practicado deporte, pero ese año me apunté a boxeo. Allí bajar de peso era más fácil, quemaba un montón de calorías y, junto a algo de pesas en el garaje de mi casa, conseguí el objetivo. Tanto, que a los 14 años estaba en el otro extremo: tan flaco que parecía «un zombi viviente». En ese instante me pregunté: ¿acaso era eso lo que quería?

Por supuesto que no. Esa etapa me dejó una serie de fobias y miedos fruto de la ignorancia: tomarme el ejercicio como una obligación, pensar que tenía que entrenar todos los días, que debía hacer un montón de cardio para bajar de peso, acabar exhausto después de cada entreno, comer pollo y pescado con ensalada todo el tiempo o, la mejor de todas, que los hidratos engordan. Chiquita tontería. Sin embargo, también me trajo cosas buenas: el hábito de hacer ejercicio y trabajar en mí, capacidad de sacrificio y superación y, sobre todo, al ver que no conseguía lo que quería, una curiosidad y una pasión enormes por aprender a hacer bien las cosas en nutrición y entrenamiento.

El siguiente paso fue el gimnasio. Empecé con mi padre, que me enseñó a entrenar evitando los errores de la mayoría: coger más peso del que pueden, entrenar con mala técnica y no comer bien para ganar masa muscular. Gracias a eso, y a que venía de una etapa de comer poco y hacer mucho cardio, las ganancias musculares llegaron solas. Mi pasión por el fitness acababa de empezar.

Trayectoria

De la curiosidad a la profesión

No tardé en ponerme a leer revistas de culturismo y todo lo referente al fitness, a navegar horas por internet y a seguir los consejos de un preparador de culturismo de mi zona. Aprendí mucho, pero había cosas que me chocaban y me parecían ilógicas. Era lo que siempre se había hecho y funcionaba, pero algo en mí me hacía preguntarme: ¿de verdad tenía que ser así? ¿No habría otra forma de conseguirlo? Y, lo más inquietante, ¿por qué cada uno decía una cosa distinta sobre cómo había que entrenar?

Por tanta controversia y por mis ansias de aprender, a los 18 años me fui a Gran Canaria a estudiar Ciencias de la Actividad Física y del Deporte. Allí conocí a una persona aún más apasionada que yo por el entrenamiento, Jorge Méndez, amigo y compañero de carrera, que supuso un punto de inflexión en mi vida: con él y con otros profesores dejé las revistas de culturismo y el «broscience» para leer a autores de nivel internacional y devorar libros y artículos científicos. Un nuevo mundo se abría ante mis ojos.

Al acabar la carrera, con ganas de saber más sobre el entrenamiento de fuerza, me fui a Sevilla a estudiar el Máster en Rendimiento Físico y Deportivo, de la mano de González Badillo, posiblemente el mayor referente mundial en entrenamiento de fuerza. Entrenar un tiempo bajo la vertiente culturista, otro bajo el entrenamiento de fuerza e hipertrofia y estudiar ciencias del deporte a la vez me hizo darme cuenta de tres cosas:
1) Cada profesional está tan centrado en su ámbito que el árbol le impide ver el bosque.
2) La distancia entre la investigación y la práctica es muy grande: hay cosas que funcionan desde hace años y aún no se han demostrado, y otras que se aclararon hace tiempo y se siguen haciendo mal.
3) Solo nos pondremos de acuerdo hablando un mismo idioma: la evidencia científica.

De ahí nacieron este blog y los servicios que ofrezco: para darte las herramientas que estrechan la distancia entre investigación y práctica y, sobre todo, para ayudarte a lograr los objetivos que siempre te has propuesto sin cometer los errores que yo cometí, ahorrándote tiempo y esfuerzo. Si estás cansado de escuchar opiniones distintas, incluso de profesionales del sector, y quieres conseguir tus objetivos con coherencia y aprendiendo por el camino, este es tu sitio: un blog sencillo, científico y práctico, y un asesoramiento adaptado a lo más importante: tú.

Cómo pienso el entrenamiento

Tres ideas que guían mi trabajo

  1. Creo en la ciencia aplicada, no en la ciencia como argumento de autoridad.

  2. El mejor plan es el que puedes sostener, no el que parece más impresionante sobre el papel.

  3. Prefiero explicarte el porqué a que confíes ciegamente en lo que te digo.

Formación

Credenciales

  • Graduado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (CAFD) · Universidad de Las Palmas de Gran Canaria
  • Máster en Rendimiento Físico y Deportivo · Universidad Pablo de Olavide (Sevilla)
  • Formación en hipertrofia muscular · IFBB (International Federation of Bodybuilding & Fitness)

Experiencia

Dónde he trabajado

La diferencia

Esto no es una solución genérica

Lo que no vas a encontrar

  • Dietas copiadas de internet
  • Rutinas genéricas de una app
  • Promesas de resultados en X semanas
  • Comunicación fría o automatizada

Lo que sí vas a encontrar

  • Un plan pensado para tu contexto
  • Explicaciones, no solo instrucciones
  • Seguimiento cercano y honesto
  • Ajustes cuando la vida cambia

¿Quieres que trabajemos juntos?