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MI HISTORIA

¿Quién soy yo?

Como te supondrás no llegué a este punto de un día para otro, ni tampoco nací con digamos la mejor de las genéticas. Vivía con unos abuelos que en su infancia apenas tenían mucho que comer y para ellos el significado de estar sano era estar “rellenito”. Bajo su visión estar rellenito era estar bien alimentado. Tanto que a la edad de 12 años ya pesaba 80 kg y no era precisamente de músculo.  A esa edad no me percataba de la influencia negativa que eso podría tener para mi salud, bueno ni a esa edad ni hasta los 18-19, cuando empecé mis estudios universitarios. Pero si me percaté de una cosa, no podía seguir por ese camino.

Decidido a bajar de peso hice lo que la mayoría cuando se proponen seriamente conseguirlo; comer muy poco y hacer mil horas de cardio. Siempre había practicado deporte, pero ese año decidí apuntarme a boxeo. Allí bajar de peso era más fácil, quemaba un montón de calorías y junto a hacer algo de pesas en el garaje de mi casa me ayudó a conseguir el objetivo. Tanto, que a la edad de 14 años estaba en el otro extremo. Estaba tan flaco que parecía “un zombi viviente”. En ese instante me pregunté: ¿Acaso era eso lo que quería?

Por supuesto que no. Esta etapa me sirvió para adquirir una serie de fobias y miedos frutos de la ignorancia, a tomarme el ejercicio como una obligación, a pensar que tenía que hacer ejercicio todos los días, a que debía de hacer un montón de cardio para bajar de peso, que tenía que acabar exhausto después de cada entreno, que debía comer pollo y pescado con ensalada todo el tiempo, o la mejor de todas, que los hidratos engordan. Chiquita tontería.

Sin embargo, también me trajo cosas positivas; me permitió adquirir un hábito de ejercicio y trabajar en mí, una capacidad de sacrificio y superación, pero, sobre todo, al saber que no estaba consiguiendo los objetivos que yo quería, desató en mí una curiosidad y pasión por aprender a hacer bien las cosas y todo lo que envolvía al campo de la nutrición y entrenamiento.

El siguiente paso sería apuntarme al gimnasio. Comencé con mi padre, que me enseñó a entrenar evitando los errores que suele cometer la mayoría; coger más peso del que pueden, entrenar con mala técnica y no comer bien para aumentar masa muscular.

Gracias a esto y a que venía de una etapa de comer mucho y hacer mucho cardio, aparte de ser un gordito camuflado, hicieron que las ganancias musculares vinieran por sí solas y que mi pasión por el mundo fitness no acabará más que empezar.

No tardé mucho en ponerme a leer revistas de culturismo y todo lo referente al fitness, a navegar horas por Internet y seguir los consejos de un preparador de culturismo de mi zona. Aunque aprendí mucho, había muchas cosas que me chocaban y me parecían ilógicas. Sin embargo, era lo que siempre se había hecho y realmente funcionaban, pero algo en mí me hacía preguntarme: ¿pero de verdad tenía que ser así? ¿No existiría otra forma de conseguir las cosas?, y lo más inquietante, ¿por qué cada uno te decía una cosa diferente a cómo se debía entrenar?

Debido a la cantidad de controversia que había y a mis ansias de aprender, a los 18 años me fui a Gran Canaria a estudiar Ciencias de la Actividad Física y el Deporte (CAFD) durante 4 años. En esta etapa estuve con otro preparador del que aprendí mucho, pero sobre todo conocí a una persona que era más apasionada que yo por el conocimiento del entrenamiento, Jorge Méndez, un amigo y compañero de carrera que supondría un punto de inflexión en mi vida. Gracias a él, mi pasión por el campo del entrenamiento se agigantó y prácticamente me convirtió en un “friki” del mismo. Desde que lo conocí junto a otras personas y profesores de la carrera, abandoné las revistas de culturismo y el “broscience” pare centrarme en leer a diferentes autores de nivel internacional y devorar cantidad de libros y artículos científicos. Un nuevo mundo se abría ante mis ojos.

Posteriormente, tras acabar la carrera, seguía con unas ganas tremendas de aprender más sobre el entrenamiento de fuerza. Por ello, me fui a Sevilla para estudiar un Máster de Rendimiento Físico y Deportivo, de la mano de González Badillo, posiblemente el mayor referente mundial en el campo del entrenamiento de fuerza en la actualidad.

Hacer estas 3 cosas a la vez; entrenar durante un tiempo bajo la vertiente culturista, otro tiempo bajo el entrenamiento de fuerza-hipertrofia bajo la ayuda de mi amigo Jorge y estar estudiando las ciencias del deporte, me permitió darme cuenta de varias cosas:

1)  Cada profesional del sector está tan centrado en su ámbito de trabajo que el árbol les impide ver el bosque.

2) La distancia entre la investigación y la práctica es muy grande. Hay cosas que se llevan haciendo hace años y funcionan y aún no se han demostrado. Y hay cosas que se han esclarecido desde hace tiempo y con rotundidad y aún se siguen haciendo mal o discutiendo sobre lo mismo.

3) A pesar de esto, una cosa me quedó clara, sólo nos pondremos de acuerdo, hablando bajo un mismo idioma: la evidencia científica.

Fruto de ello ha nacido este blog y los servicios que ofrezco, para despegarte la cabeza de incógnitas y darte las herramientas necesarias para estrechar la distancia entre investigación y práctica. Pero, sobre todo, para ayudarte a lograr los objetivos y resultados que siempre te has propuesto, sin cometer los errores que yo cometí, ahorrándote tiempo y esfuerzo.

Si estás cansando de escuchar diversidad de opiniones, incluso desde profesionales del sector, si lo que buscas es conseguir tus objetivos, haciéndolo con coherencia y aprendiendo por el camino; este es tu sitio.

Toda mi trayectoria me ha llevado a lograr lo que hoy vez ante ti; un blog sencillo, científico y práctico y un asesoramiento adaptado a lo más importante: TÚ.

Que lo disfrutes.

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